LABORATORIO DE AUTODEFENSA CALLEJERA

      El jueves 20 de agosto desde las 18:30 en La Mansión 108 se desarrollará el Laboratorio de Autodefensa Callejera abierto a quienes quieran participar, sin discriminación alguna.

Esta propuesta surge ante un discurso de inseguridad como justificativo para el control de los cuerpos, para la delimitación de la participación y apropiación de los espacios públicos, por quienes no caben en la categoría de macho heterosexual.

Vemos que históricamente la violencia y el uso de esta han sido reservados exclusivamente para quienes detentan el poder para ejercer la dominación sobre los cuerpos bajo el mito de la vulnerabilidad y debilidad de lo femenino.

La capacidad de defenderse contra las agresiones al propio cuerpo se sigue reservando como un rasgo característico de la masculinidad, puesto que los varones siguen siendo educados a través de la resolución violenta de conflictos y en el monopolio del uso de la fuerza.

Desde el poder o quien lo ostenta, se definen las cosas, se mira, se utiliza la intimidación y en última instancia se restablece el orden, perdido o que se cree haber pedido, a través del ejercicio de la violencia, que a su vez también sirve como elemento coercitivo para mantener el orden de las cosas.

Laboratorio de Autodefensa

Son múltiples las formas de expresión de la dominación. El cómo ocupamos el espacio público es uno de ellos. Lo femenino es normado para ser objeto de deseo pero no para el ejercicio de la libertad. Es necesario, tener equilibrio y seguridad para poder caminar y ser libre. Desde la disminución de la base de sustentación corporal, al ropaje, calzado, la posición de los brazos pegados al cuerpo, etc., todo lo femenino corporal emana inseguridad/sumisión desde la que es muy difícil ejercer la libertad individual.

Somos realmente libres cuando perdemos el miedo y tenemos la capacidad de defender nuestros cuerpos de las agresiones.